
El 51 por ciento de los usuarios de complejos vitamínicos afirma que el cansancio es la razón principal para consumirlos, frente al 19% que los emplea como arma para combatir el estrés. Esta investigación recaba la opinión de 13.324 personas de entre 15 y 80 años y se ha realizado en 282 oficinas de farmacia de toda España. La coordinadora del estudio, Rosa María Ortega comenta “la situación de consumo de vitaminas y minerales en España no es el óptimo. Somos muy sedentarios, realizamos cambios alimentarios con bastante frecuencia y desconocemos lo que significa una dieta correcta. La dieta mediterránea es un tópico y los suplementos vitamínicos proporcionan la cantidad diaria recomendada”.
Con respecto a otros países europeos añade que “el consumo es bajo al desconocimiento. Cuando una persona está cansada puede tener una carencia pero lo ideal sería hacer una valoración nutricional como un análisis de sangre”.Sin embargo el estudio señala que dentro de las personas que consumen vitamínicos, el 69% considera correcta su nutrición.
A lo que se refiere a los productos enriquecidos, tres de cada cuatro personas que consumen suplementos de vitaminas, es decir, el 73% de los encuestados los consumen, algunos en épocas puntuales (primavera, en épocas de frío como el invierno) y otro porcentaje de forma habitual. Entre estos productos destacan los lácteos, los zumos y los derivados de hidratos de carbono como el pan, los cereales y las galletas.
