
Los universitarios comen rápido y mal, según un estudio de la Universidad Miguel Hernández. Dicho informe concluye que los estudiantes de entre 19 y 22 años prefieren la comida basura y rica en grasas saturadas antes que los alimentos sanos, como las verduras o las frutas.
De este estudio se deriva que un 88,8% de los varones comen comida basura dos veces a la semana frente a un 76,19% de las chicas. Todos ellos acompañan su menú de refrescos ricos en azúcares y colorantes. Los refrescos son considerados como comida basura por su alto contenido en azúcares y colorantes artificiales. La ingesta de un refresco de 33 cl. equivale a 10 azucarcillos.
¿Y que fue de la dieta mediterránea? Una gran mayoría ni siquiera piensa en ella. Prácticamente nadie sigue las cinco porciones diarias recomendadas de fruta y verdura. Los dulces, los derivados lácteos y la carne son sus preferidos. Un dato alarmante si tenemos en cuenta que una persona necesita de media 2000 Kcal. al día, y con sólo una hamburguesa se toma la mitad.
1000 Kcal. equivalen a 2 platos de paella o a 20 huevos cocidos, a 3,5 kilos de berenjenas, 10 filetes de emperador, 6 filetes de ternera o a 7 latas de refresco. Sin embargo se aconseja que es “preferible permitir de forma esporádica estos alimentos que prohibirlos”.
