
En estos días hemos podido ver que las editoriales, las grandes editoriales, están felices y se frotan las manos porque han logrado que los lectores que gustan de las nuevas tecnologías contribuyan a engordar sus alforjas de dinero.
Casi vergonzoso es el anuncio de que los libros electrónicos tendrán un precio más barato, sí, como promedio un 25% más barato. Más cercano a una burla y broma de mal gusto que a una oferta real. Para quienes sabemos que el costo real de un libro electrónico es mínimo y que su comercialización es de bajo coste, este tipo de anuncios simplemente irritan.
Lo normal sería que el precio fuese un 20% o un 30% del precio del libro en soporte papel. En tiendas online de Estados Unidos se puede comprar un Best Seller a un precio realmente atractivo, se pueden comprar CDs completos de música a $2, manuales electrónicos al 10% del precio en papel, etc.
De momento, el iPad servirá más para navegar por la red y acceder a sus aplicaciones. ¿Los libros electrónicos?… los libros para un futuro lejano.
