
Al parecer los niños inmigrantes que viven en España son más autónomos y sanos, o eso es lo que refleja un estudio que han realizado en Asturias las investigadoras de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Oviedo, Gloria Braga e Isabel Hevia.
Según este estudio los niños inmigrantes tienen que asumir más responsabilidades que los niños españoles porque sus padres emplean más tiempo en trabajar y muchos no cuentan con familiares que se puedan hacer cargo de los niños. En muchos casos estos niños tienen que esforzarse más que el resto para poder seguir el ritmo de las clases y para ello deben participar de más actividades extraescolares.
Como los padres no tienen los recursos para comprar golosinas o comida basura, “los niños extranjeros tienen menos probabilidades de ser obesos, diabéticos o sufrir una enfermedad cardiovascular que los españoles.”
