
La dieta mediterránea está siendo avandonada y reemplazada por alimentos grasos, salados y muy dulces.
La dieta que durante décadas caracterizó la zona mediterránea y que tiene adeptos en todo el mundo es cada vez más ignorada en todo el Mediterráneo. Un estudio de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) refleja que su consumo ha descendido brúscamente y que será muy difícil recuperarla.
Según el economista de la FAO Josef Schmidhuber, la famosa dieta a base de fruta y verdura fresca, queso y cereales, “está siendo poco a poco abandonada” y se encuentra “en un estado moribundo” en su zona de origen, en Europa meridional, en el norte de África y en Oriente Medio.
Lo que comen ahora tiene “demasiada grasa, demasiada sal y demasiado azúcar”, subrayó Schmidhuber.
